El proyecto implicó una inmersión directa en los espacios patrimoniales y una estrecha colaboración con especialistas, lo que permitió construir una propuesta gráfica creativa que combina la riqueza estética de los murales polícromos y la visión contemporánea de la museografía.
El resultado fue una experiencia visual que fortalece la interpretación cultural del patrimonio moche, conectando su pasado y presente.